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| Fue fundada por Andrés de
Madrigal, tesorero y canónigo de la catedral, que instituyó dos
capellanías y dotó al espacio de reja y retablo. |
La
Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de San Frutos
de Segovia, conocida como la Dama de las Catedrales por sus dimensiones
y su elegancia, es una catedral construida entre los siglos XVI y
XVIII, de estilo gótico con algunos rasgos renacentistas. La catedral de
Segovia es una de las catedrales góticas más tardías de España y de
Europa, erigida en pleno siglo XVI (1525-1577), cuando en la mayor parte
de Europa se difundía la arquitectura renacentista.
Destruida la
antigua catedral de Santa María de Segovia en 1520 durante la Guerra de
las Comunidades, por su cercanía al Alcázar, el claustro - obra de Juan
Guas - y otros elementos fueron trasladados a este lugar. Comenzó su
construcción en 1525 según las trazas de Juan Gil de Hontanón; fue
financiada por el pueblo segoviano mediante aportaciones de los gremios y
sisas del ayuntamiento.
Posee una estructura en tres altas naves
y girola, destacando sus hermosas ventanas de complicada y fina
tracería calada así como la extraordinaria calidad de los numerosos
vitrales. El interior muestra una notable unidad de estilo (gótico
tardío), excepto en la cúpula de 1630 y presenta un aspecto imponente y
sobrio. Sus bóvedas góticas se elevan a 33 metros de altitud y mide de
ancho 50 metros y 105 de longitud. El crucero está cubierto con una
cúpula finalizada por Pedro de Brizuela en el siglo XVII. La poderosa
torre alcanza casi los 90 metros. El actual chapitel de piedra que
corona la torre, data de 1614, erigido luego de un gran incendio
originado por una tormenta eléctrica. El chapitel original enteramente
gótico construido de madera de caoba americana, de estructura piramidal
alcanzaba la mayor altura de España.
Entre las capillas destacan
la del Santísimo Sancramento, con un magnífico retablo de José de
Churriguera, así como las de San Andrés, con el tríptico flamenco del
Descendimiento de Ambrosius Benson; y la del Descendimiento con
extraordinario Cristo Yacente, de Gregorio Fernández. El retablo del
altar mayor, obra de Francisco Sabatini, está dedicado a la Virgen de la
Paz. Le adornan esculturas de los santos segovianos San Frutos, San
Geroteo, San Valentín y Santa Engracia. El coro conserva la sillería gótica
de la antigua catedral y está flanqueado por dos grandes órganos
barrocos, del siglo XVIII. El Museo Catedralicio tiene notables obras
artísticas de Pedro Berruguete, Sánchez Coello y Van Orley, entre otros, y el Archivo Catedralicio custodia, entre otros muchos, el Sinodal de Aguilafuente, primer libro impreso en España.
Capillas del lado norte Capilla de la Piedad
La capilla de la Piedad, también conocida como capilla del Santo Entierro, fue fundada por Juan Rodríguez de Noreña, canónigo fabriquero de la propia catedral, quien encargó el retablo de la capilla a Juan de Juni, que realizó en 1571 una pieza similar al Entierro de Cristo que realizara a mediados del siglo XVI en Valladolid. Frente al altar mayor se conserva un lienzo que representa la duda del apóstol Santo Tomás, atribuido a Alonso Sánchez Coello.2
La reja que cierra el espacio, perteneció a la capilla mayor de la primitiva catedral de Santa María, y fue realizada en 1515 por el rejero Francisco de Salamanca. Se trata de una obra notable en su conjunto, y destacable por lo primoroso de sus detalles,3 y constituye una de las obras más características del autor, junto con las que realizó para el monasterio del Paular, la del sepulcro del Tostado en Ávila y los púlpitos de la catedral de Sevilla.4 Capilla de San Andrés
Fue
fundada por Andrés de Madrigal, tesorero y canónigo de la catedral, que
instituyó dos capellanías y dotó al espacio de reja y retablo.
La reja la inició en 1618 el rejero madrileño Francisco Hernández,
de manera similar a la de la capilla de Santiago, con el escudo de
armas del fundador en la parte superior. La traza del retablo es obra de
Pedro de Brizuela en 1621, y su ejecución se debe a Juan de Alcelegui, Juan Imberto y Felipe de Aragón.
Capilla de la Concepción. Situada a los pies de la catedral y junto a la denominada puerta del Perdón, fue construida en 1531. Contiene bóveda de crucería de terceletes, decorada por Juan del Río en 1622 con símbolos de la Inmaculada Concepción. El cabildo catedralicio la cedió en patronato en 1645 al capitán Pedro Fernández de Miñano y Contreras, gobernador de Cádiz, caballero de la Orden de Santiago, capitán de la flota de la Plata al servicio de Felipe IV de España, para destinarla a panteón familiar.
Destaca en ella una colección de obras del pintor flamenco y afincado en Sevilla Ignacio de Ries realizada en 1653, compuesta por el Árbol de la Vida, la Adoración de los Pastores, la Conversión de San Pablo, el Bautismo de Cristo, la Coronación de la Virgen y El rey David, que constituyen su mejor obra.2 Además, preside la capilla un retablo de madera policromada, que alberga en su espacio centrar una imagen de María Santísima de la Limpia Concepción, encargada por el cabildo a Antonio de Herrera Barnuevo, escultor de Felipe IV, en 1621.
La verja que cierra la capilla fue realizada en Jerez de la Frontera en madera de caoba procedente de América por Francisco Jiménez, a finales de la primera mitad del siglo XVII.